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El frío antaño

Pues a lo que íbamos en el artículo anterior, el frío.  ¿Cómo se combatía el frío antes ? Ya os había comentado que las casas eran, por lo general, bastante frías. Casas antiguas de gruesos muros pero muy susceptibles de coger humedades por su mal aislamiento. Los inviernos, además, parece ser que eran más crudos que los actuales (¿calentamiento del planeta?) y la gente tenía menos posibilidades.

La gente se calentaba de varias maneras. La primera abrigándose todo lo que podían. Pero este era un modo de no perder el calor del cuerpo. Para calentar la casa recurrían a la leña o al carbón.

Cuando nos imaginamos el pasado, evocamos el recuerdo de casas bien cerradas con enormes chimeneas en la cocina y unas buenas lumbres. Y sí… pero no. A ver, esto depende mucho de la zona, en España, por el norte y las zonas boscosas probablemente sí que han podido calentar las casas basándose más en la lumbre. Tenían a su disposición leña en abundancia y resultaba más barato. En las zonas más meridionales, con menos bosques o menos poblados, y en las ciudades era otro cantar. La leña resultaba cara como para calentar la casa. Hoy día la leña tiene un buen precio en gran medida gracias a las podas, por aquí sobre todo de los olivares. La mayoría de las calefacciones funcionan con gasoil y no hay tanta demanda. Pero imaginad hace unos años la demanda que podía haber, la leña resultaba muchas veces cara.
Por otra parte, en las ciudades no había sitio donde guardar tanta leña, había casas vecinales y tampoco tenían sitio para tanta chimenea.
De la mejor leña que podéis encontrar para calentar es la de encina por su poder calorífico y su duración. El olivo es bueno, pero por su alto contenido en aceites quema rápido. El almendro dicen que también está bien pero personalmente no lo he probado. Y por lo que comentan, la madera de higuera da dolor de cabeza.

En estos casos la gente se calentaba con carbón. Hay dos tipos de carbón, el carbón vegetal, que fabricaban los carboneros con la combustión ahogada de madera. Y por otra parte el carbón mineral, la hulla, que al ser más puro daba mucho más calor (más caro) y que es el que se usa actualmente en las centrales térmicas.

Se usaba en estufas de carbón, tipo salamandras y así, pero también mucho en braseros. Para los braseros una solución bastante económica era el picón, un tipo de carbón vegetal hecho con ramas y tal y que por lo tanto resultaba más menudo que el que se hacía con leña más grande,… y que por lo tanto resultaba más barato. ¿Quién no ha visto a su abuela dándole vueltas a brasero con la paleta?

Pero no os vayáis a pensar que esto ponía las casas al rojo vivo, se calentaba la estancia principal, la sala de estar, cocina, o todo en uno, todos se reunían junto a la fuente de calor que hubiera y cuando se iban a la cama les tocaba calentar las sábanas. Si acaso se usaba un brasero de cama, al que se le echaban unas ascuas y que se liaba con trapos para que no las quemara.

Por eso os decía que de bañarse en invierno nada, lo primero es que calentar agua era costoso, y después que cualquiera se bañaba con ese frío. Se hacía uno el lavaíco de los gatos y punto.

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